Mafalda y Quino, su creador, ponen a prueba al lector que se atreva a clasificar a esta obra como pieza de literatura. La tarea es más que dura, puesto que Mafalda es considerado por muchos, meramente una tira de caricatura para el entretenimiento entre hoja y hoja del periódico. Aunque ya hace algunas décadas que Mafalda vio las hojas de los periódicos más populares de Argentina, y otras mas, desde que se retiró de su tarea de entretener y analizas el mundo desde el prisma de una niña cuya inocencia, carácter y picardía conquisto los corazones de mas de una generación de lectores.
Leyendo las tiras, me di cuenta del porque de la popularidad de la pequeña niña, cuyo carácter llama la atención del lector desde la primera imagen. Cada una de las tiras se encuentra compuesta por seis o cinco pequeñas imágenes de las que se componen las historias en las que interactúa con otros personajes como su padre, madre y su pequeño hermano Guille. Los diálogos son cortos pero precisos para transmitir ideas cortas pero llenas de ironía y humor, una mezcla muy amena entre temas de política, familia o simplemente del acontecer de la vida diaria, siempre resaltando la importancia de ser visto todo esto, a través de los ojos de Mafalda. En cuanto a los diálogos, quizás se les podría comparar con los de una obra de teatro, aunque esta con temas bastante humorísticos. 10 Años con Mafalda presenta un gran reto para su definición como literatura. En algunas ocasiones me llama la atención como una pieza literaria propiamente comparable con la de un Comic. Es entretenida, y es capas de tratar temas de carácter político desde una perspectiva verdaderamente original y el hecho de que aun nos robe un par de sonrisas nos habla de la vigencia de la obra.
March 26, 2007 at 5:38 am
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